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miércoles, 28 de mayo de 2025

Al otro lado del túnel

16 mayo 2025

Peña los Llanos, vía Pati (120 m, A0, 6a/+) vía de la Aguja (70 m, IV+).

Con Toni Suárez-Ramón 


Sucede que a menudo al lado norte del túnel estamos metidos en la nube, incluso lloviendo, y sin embargo es cruzar al lado sur y el cielo está despejado y nos deja escalar, caminar, ciclar... al sol. Así que muchas veces optamos por pagar el peaje (caro caro!) para poder disfrutar de lo que nos gusta. En esta ocasión, la roca.

Hoy no hace malo por Asturias, pero decidimos aprovechar la tarde en la provincia vecina.


Nada más salir del Negrón a León tenemos a mano mucha roca de calidad. En concreto la Peña los Llanos, al borde del embalse de Barrios de Luna, ofrece unas cuantas vías largas de hasta 400 metros, con una aproximación muy corta y cómoda desde el coche.

La vía más recorrida de la zona es, por méritos propios, "La feriona del Pilar". 

Hoy con Toni venimos a disfrutar una vía abierta por él, la "Pati": me había hablado de ella ya hace años y la tenía en la lista.

Tiene 3 largos y tiene un poco de todo; unos aceros obligados en el primer largo, un espoloncillo tieso y de precioso escalar en el segundo largo, y pasos de adherencia típicos leoneses en el tercer largo.

Toni me cede el primero de cuerda, así que puedo disfrutarla entera a vista (los aceros son aceros).

Primer largo: después de una entrada bonita hay un muro tieso y liso donde te agarras de las chapas. Luego se sigue en libre y sales a una reunión, pero es mejor continuar por la terraza a una segunda, ya en la base de la siguiente tirada.

El segundo largo es realmente bonito de escalar. Rocaza de gran tacto, gotas de agua, regletillas. Pasos muy elegantes. Bien abierto!


El tercer largo (6a/+) es de adherencia típica leonesa; desde el arranque al muro exige poner atención, pisar bien, y bailar buscando los lomillos... realmente muy guapo.





Por encima la pared continúa, la vía podría seguir pero pierde continuidad. Observamos a ambos lados otras líneas ya abiertas, y otras potenciales esperando a gente con ganas...

Se rapela en 3 veces con una cuerda de 70 metros (apurando bien los cabos en los dos primeros).

Como terminamos con tiempo, nos acercamos a la Aguja (apenas diez minutos de caminar) donde aprovechamos para rematar la tarde con una vía de dos largos, sobre una roca especial, de estética curiosa, de gran calidad. 


Se dejaría asegurar seguramente entera con friends, pero tiene bastantes parabolts. Dos largos cómodos y rapelables de nuevo con una cuerda de 70 m.


El sitio es precioso. Las vistas al embalse, la tranquilidad....


Una tarde bien aprovechada con Toni.

Dos vías muy guapas, especialmente la "Pati", bien abierta y con visión (pena los aceros del primer largo). Muy recomendables ambas.

Volvemos al túnel y al norte. Lujazo.

lunes, 16 de diciembre de 2024

Tarde de regalo blanco

Viernes 13 diciembre 2024, sesión de tarde

Peña Celleros (1.864 m)

Carlos, Cris, Nando y Rubén

Salir de Gijón a las tres de la tarde después de trabajar y disfrutar la primera esquiada de la temporada, aunque sea solo de un par de horas, tiene para nosotros un valor incalculable.

Nos encontramos con Carlos y Cris en el apartadero a medio camino entre la nacional y la estación. Nos preparamos rápidamente pues no nos sobran los minutos de luz; estamos en los días más cortos del año...

Veníamos con la idea de esquiar en las pistas de la estación, ya pisadas, más recomendable siendo el primer día, pero al ver los giros marcados en la ladera de Celleros no pudimos resistirnos.

Arrancamos a las cuatro foqueando. 

Hay una luz espectacular.  La nieve está suelta sin haber transformado nada a pesar de haber caído varios días antes. Señal de temperaturas frías continuadas.

Vamos remontando la cuesta, resiguiendo por tramos las huellas. Paramos a recuperar el aliento y a disfrutar observando el paisaje. Las vistas del macizo de Ubiña espectaculares. Hacia León se ve la nieve bajar por los valles hasta donde alcanza la vista.




La luz va declinando y nos apresuramos por intentar alcanzar la cumbre. Llego yo el primero, seguido de Rubén y Nando. Hemos tardado unos 55 minutos. 

Nos abrigamos, quitamos las pieles, apretamos las botas y, para cuando estamos listos para arrancar llegan Carlos y Cris. Saldremos para abajo por delante Rubén y yo, que vamos más lentos para abajo que los demás, ellos nos cogerán enseguida.

La nieve está buena, muy suelta y se deja hacer. Hay que ir no obstante atento a los cambios. Para ser los primeros giros de la temporada, las sensaciones son buenas.

Nos paramos para reagruparnos y aprovechamos para disfrutar de las vistas. En frente el Cellón se nos muestra invitándonos. A la derecha las cumbres de Brañacaballo, Estorbín, Tresconcejos... una de las mejores zonas de la Cordillera para el esquí de montaña.

La parte baja nos deja girar más rápido y despreocupados. Me lo estoy pasando pipa. 

Llegamos al coche encantados del paseo, comentando una vez más lo afortunados que somos. 

Un regalo para todos está tarde de esquí.





martes, 13 de junio de 2017

Tarde de BTT Cantábrica

21 Abril 2017
Nando y Noelia
Ruta por las faldas del Brañacaballo, León (aprox. 24 km, +800 m)

Viernes tarde, buena previsión de meteo, hoy toca bicicleta.
Salimos de Gijón hacia las dos y media de la tarde. El trayecto lleva una hora escasa. De camino observamos la poca nieve que nos queda en la cordillera esta triste temporada: se vaticinan para el verano sequías en montaña nunca vistas.


Poco después de las tres y media ya estamos listos para arrancar. Hace una muy buena temperatura para rodar. Salimos desde el pequeño pueblo de Camplongo de Arbás (1.200 m). Los primeros kilómetros son de asfalto: primero de regreso hacia la general, y desde esta,  al poco rato, coger una ya empinada carretera hacia Millaró de la Tercia. La carretera pica bastante y el plato pequeño hace acto de presencia.


El paisaje es muy guapo, cumbres rocosas aún adornadas por neveros, y laderas cubiertas de brezo colorido. Saliendo de Millaró (1.300 m) el asfalto da paso a la pista de tierra, de pendiente muy pronunciada al principio. Vamos remontando por zetas sobre tierra hasta el collado Farramedal (1.700 m). Desde este la cosa suaviza, y aunque sigue para arriba, es más llevadero.
Nando y Noelia se turnan a tirar delante. Yo bastante hago con no descolgar.



Vamos faldeando el Brañacaballo, una cumbre típica de esquí de montaña, a la que este invierno la escasa nieve seguramente no haya dejado disfrutar de sus laderas salvo a los más fanáticos.
Paramos a reparar un pinchazo de Nando, parada que también sirve para comer y beber un poco, y para admirar el paisaje. Tratamos de identificar las muchas cumbres que se ven alrededor.


Seguimos girando dirección Oeste en un subir suave pero constante hasta que pasamos por una cabaña, poco después de la llamada Fuente la Pinga. Estamos a unos 1.900 metros y este es el punto más alto por el que vamos a pasar. Es decir, de aquí en adelante básicamente nos toca bajar.


La pista es realmente fantástica para la bicicleta de montaña: nos dejamos lanzar por la pendiente, tocando frenos de vez en cuando para que la cosa no se desmadre. Vamos perdiendo altura poco a poco, cambiando de orientación hacia el  Oeste, luego hacia el Norte, vuelta al Este y al Sur, girando las redondeadas laderas. Ahora estamos en las faldas del Pico la Carba. Debajo, muchos metros más abajo, vemos las casas de Tonín de Arbás, hacia donde vamos a ir, pero aún nos queda trayecto.


Pasamos por unas cabañas con bastantes caballos, el Chozo de la Carba, más adelante, los Chozos de los Prados Viejos. Aquí, ya casi en el Valle de Cuadro, paramos a observar la propuesta de extensión de la ruta que tiene Nando en la cabeza: en la ladera de enfrente se levanta una estrecha y muy empinada pista que sube hasta el llamado Collado Sierra Bermejo. En este collado, de camperas, confiamos exista nueva pista para bajar por la siguiente vertiente y terminar dando a Pendilla. Pero la extensión va a quedar para otro día. Hoy seguimos para abajo.


Breves minutos después alcanzamos los embarrados caminos que dan entrada a Tonín, con sus múltiples perros. Y desde aquí, poco más de carretera y llegamos a Camplongo, donde tenemos el coche.
Gran ruta. Y gran potencial para extenderla con las muchas opciones de pistas de la zona.

Una tarde de viernes bien aprovechada.

(varias de las fotos son de Noe)

lunes, 2 de noviembre de 2015

Entrenar pensando en el invierno

Viernes 30 Octubre 2015
Solo
Tuiza (1.260 m) - Peña Ubiña (2.417 m) - Peña Cerreos (2.101 m) - Tuiza (1.260 m)

De ocho a una currar. A la una apago el ordenador y salgo de la oficina como alma que lleva el diablo. No es sólo la gana de salir de monte (que es mucha), es que además con el cambio de hora, la luz cae drásticamente a partir de las seis y media.


Es esa época del año que ni una cosa ni la otra, que ni frío ni calor, ni nieve ni roca, o todo.
Mis posibles compañeros para hacer unos largos de deportiva esta tarde no estaban disponibles, así que ya me había hecho la idea de ir a caminar un rato y a entrenar un poco de fondo.
A las dos ya estoy aparcado en Tuiza. Hace calor. En la mochila dos barritas, una chupa ligera y tres cuartos de litro de agua. Ah, y la frontal, no vaya a ser...


La nube oculta las cumbres y se ve que hace viento en altura.
Al llegar al Meicín me acerco al refugio para saludar y decir hacia donde voy, pero está cerrado.
Sigo por las praderías, cada vez más pindias, hacia el collado que da acceso a la normal. El viento cada vez es más intenso, y me voy enfriando.
A la altura de la alambrada paro a comer una barrita, cambiar el forro por la chupa, y echar un trago. (si tuviera guantes hace rato que los tendría puestos).


La nube me envuelve por momentos. El viento me zarandea sin contemplación, y a ratos me pienso bien por donde tirar, porque las ráfagas amenazan con desequilibrarme...
Voy a buen ritmo, pero por dos veces me tengo que parar al abrigo de algún bloque para intentar calentar las manos, sin guantes para entrenar ya sabes (empanada que tengo).


Al menos diez minutos estuve en la segunda parada intentando recuperar el calor y el tacto en las manos: la sensación de madera ya era total y no sabía si llevaba los bastones o no.
Qué grandes son esos momentos en el monte, cuando la sangre vuelve a circular por los capilares extremos de los dedos, y parece que los tienes metidos en una prensa hidráulica.


Hago la cumbre a las cuatro menos cinco. Apenas paro allí del frío que tengo. Arranco hacia abajo.
A media bajada hacia el collado, la nube abre y me deja ver Peña Cerreos delante. Tal parece que con el impulso de la bajada te subes por su ladera hasta la cumbre.
No es tan así, pero en apenas diez minutos desde el collado y no más de cincuenta desde la cumbre de Ubiña estoy en los nidos de ametralladora de la arista, junto al buzón.

Uno de los nidos de ametralladora en la arista de Cerreos
Peña Cerreos con 70 metros de más, la presión cae...
Mirando los huecos por los que disparaban, uno se da cuenta de que hoy vivimos tiempos complicados, pero que las comparaciones son odiosas...
Salgo para abajo por esos prados de gran ángulo. Hoy está seco y el agarre es perfecto.


Llego al refugio del Meicín pensando en tomarme un café y hacer algo de gasto a esta gente que según me cuentan se lo están currando muy bien. Sigue cerrado, lástima.
De camino a Tuiza me cruzo con dos chicas que creo que son las guardas.


Llego al coche a las seis menos diez. Tres horas y tres cuartos de caminar ligero. Dos cumbres. Unos 1.300 metros de desnivel positivo.
No estiré nada y las agujetas de la bajada me duran tres días...

El monte está precioso, sobre todo en las zonas bajas de bosque. A ver cuándo llega el blanco.


Tuiza 14:05 h
Peña Ubiña 15:55 h
Peña Cerreos 16:45 h
Tuiza 17:50 h