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miércoles, 2 de septiembre de 2026

Granito suizo, Albigna


30 Julio 2026

Antonio Suárez-Ramón y Rubén Díaz

Albigna, Suiza, vía Felici (220 m, 6a)



Después del Piz Badile y su periplo de bajada, nos quedaba un día no completo disponible. Ya habíamos estudiado las opciones existentes y era claro que Albigna era la mejor. Con su teleférico que te deja al pie de las paredes, el precioso paisaje con el embalse y las montañas circundantes, y la oferta de vías más o menos equipadas y variadas de grado sobre roca de calidad, la elección fue fácil.

Desde el camping apenas teníamos veinte minutos de coche. Madrugamos y desmontamos el campamento con el mayor sigilo. Entramos en Suiza y a los pocos minutos estamos aparcados junto a la estación del teleférico. Hay pocos coches pero hay.

En cinco minutos la cabina te levanta muchos cientos de metros sobre el valle hasta dejarte al pie de la pared de la presa. Con esta subida la temperatura se relaja proporcionalmente. Desde aquí salimos caminando prácticamente en llano hacia la base de la pared donde está nuestra vía elegida. Como en anteriores ocasiones la hemos sacado de la guía Plaisir. Se trata de “Felici”, 220 m en siete largos de hasta 6a, con buen equipamiento y sobre un granito buenísimo. En la zona hay decenas de vías, de grados variados y equipamiento de todo tipo. Se ve un sitio buenísimo para pasar unos días aquí escalando.


Cuando nos vamos acercando a las paredes ya podemos identificar un par de cordadas en los primeros largos, nos tocará esperar unos minutos para empezar. Tirados al sol observamos las evoluciones de la gente; nos parece que van lentos, pero pronto entenderemos por qué.

Hace calor, estamos en camiseta y con gafas de sol. Por sorteo le toca arrancar a Rubén con los dos primeros largos. Luego iré yo con los dos siguientes y terminará la vía Toni.

El primer largo marca 40 m de 5a, a pesar del grado indicado obliga a escalar con atención pisando bien y buscando la secuencia por la placa tumbada. Las chapas alejan considerablemente. Cuando termina Rubén aún esperamos un rato en la base los segundos para dar tiempo a la pareja que nos precede a levantar el segundo largo. Escalada muy guapa.



La segunda tirada marca 6a, 40 m, y si va a tenor de la primera ojito. Es así, obliga a escalar con atención y pisar bien, tiene pasos de adherencia y secuencias verticales cortas pero intrincadas. Rubén tiene que luchar bastante especialmente en los metros finales. De segundo todo es más fácil, pero apreciamos los distanciados y las apretadas.





El tercer largo es tieso y de fisura, 5c+ y 30 m. Tiene chapas alejadas que pueden acortarse metiendo friends. El chavalete que va delante no se para; se ve que hay canto y sube a gran velocidad. Cuando me toca, yo que soy más viejo, voy colocando algunos friends entre chapas y disfrutando cantidad de los movimientos. En los cantos grandes suelto antebrazos porque aunque no tiene demasiados metros, sí me va cargando. Precioso.Llegan Rubén y Toni comentando lo muy guapo.




Cuarta tirada (5c+, 30 m) es para mí también. Antes de empezar hacemos un cambio de reunión a otra unos ocho metros a la derecha. 


El largo en su primera parte arranca bastante vertical con formas muy guapas en el granito, las chapas algo separadas. La segunda parte del largo es un diedro vertical con fisura ancha muy estético. Aquí economizo los friends grandes para cubrir bien el tramo. Largo realmente guapo.


El quinto largo, 4c y 15 m, es una transición más fea y corta. Un paso de bloque que Toni hace sin nada reseñable.

Por encima de nosotros se levanta el primero de la otra cordada apretando un poco más que antes. Esperamos unos minutos hasta que salen. El sexto largo marca 6a y 32 m. Tiene un primer tramo ligeramente desplomado que obliga a moverse bien entre las chapas con pasos atléticos. Cuando sale la chica segunda, Toni arranca a por ello. Pelea bien y, de nuevo, colocando algunos friends donde el otro chaval pasó sin nada, sale a los muros superiores donde tumba la cosa.



Hay que apretar en la secuencia y moverse rápido. Rubén y yo llegamos a la reunión comentándolo.

Por encima queda el séptimo y último largo, 4b 35 m. Toni. Bonito largo final hasta unas terrazas de bloques donde la cordada que nos precedía está tranquilamente descansando relajados al sol.


La pared continúa por bastantes metros buscando una cresta que lleva a la arista cumbrera con muy buena pinta, pero la vía y nosotros terminamos aquí por hoy: tenemos que rapelar, descender hasta el teleférico y de ahí esta tarde volver a Bérgamo donde cogeremos el avión de regreso a casa la próxima madrugada. 

Bordeamos el gendarme por la derecha y nos colamos al collado donde encontramos la primera instalación de rápel. Después de un primer descenso vertical destrepamos unos metros hasta una segunda por terreno más tumbado y vegetal. Un último rápel corto nos posa en el camino. 



Recogemos las cuerdas y vamos caminando hasta la presa, donde disfrutamos un rato de las vistas hacia cumbres y glaciares. A la derecha múltiples cordadas progresan por las preciosas paredes: algunas líneas se ven espectaculares.




Ha sido una escalada perfecta para cerrar nuestra semana roquera; primero la vía en Aosta, luego el Piz Badile y finalmente esta en Albigna, cuadrando una meteorología variable y altas temperaturas, estamos contentos.

El sitio precioso, para volver la verdad.

Inicio escalada 8:30 h

Fin vía 12:20 h

Pie vía 13:30 h




Esa tarde condujimos a Bérgamo, cenamos en el centro una buena pizza y nos fuimos al aeropuerto a devolver el coche y capear una noche de colgaos, esperando el amanecer para embarcar a casa: no todo es glamour…


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