LA MONTAÑA COMO PASIÓN, COMO ESCENARIO INFINITO SOBRE EL QUE DISFRUTAR INTENSAMENTE DE LA VIDA,
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martes, 2 de junio de 2026

Tiempos de restricciones

Miércoles 20 Mayo 2026
Rubén Díaz y Toni Suárez Ramón 
Fresnidiello, vía “Los ojales” (180 m, 6a) y “Los capitanes” (180 m, 6a)


Tras varios fines de semana frustrados por la lluvia, decidimos cogernos un día de vacaciones y aprovechar para escalar. Siendo día de escuela y coordinando agendas familiares, no salimos de Gijón hasta las 9. Hace calor. Al llegar al desvío de la pista hacia Áliva nos paramos a leer el cartel del Parque: venimos prevenidos por rumores de prohibición total de circulación por las pistas, y específicamente por esta en concreto a la que queremos acceder. No leemos nada nuevo. Seguimos adelante hasta la zona de aparcamiento bajo las paredes de Fresnidiello. Aquí hay un solitario coche aparcado (apenas hay nadie por ningún lado, normal siendo miércoles de mayo). Al llegar al coche vemos que tiene una nota en su parabrisas. 


Esta nota nos hace decidir llevar nuestro coche hasta una de las plazas de aparcamiento de las invernales del Texu. Esto es posible hoy, pero en unas pocas semanas será imposible (las plazas se saturan con gente camino de Pandébano): ya no solo no hay forma de subir dirección Urriellu, sino que tampoco podremos venir a hacer cosas hacia Áliva…
Dejo a mis colegas con las mochilas y me voy a aparcar. Está cerca y hoy no nos supone gran impacto, pero la previsión de lo que esto supone a futuro y en otros sitios me va poniendo de mal humor…
Hacemos la aproximación tranquilos y llegados a la base de la pared, nos decantamos por una de las vías del centro, “los Ojales”.


Echamos a suertes quién comienza y le toca a Toni. 

Son las doce cuando arranca a por el primer largo, que es por cierto el más difícil del día. 6a de pasos finos y delicados. Muy guapo y bien abierto.


 Segundo largo para Rubén. V. Canalizos porosos típicos de Fresnidiello.


Tercer largo para mí. IV. Terreno de navegar más indefinido. Buena roca.



Cuarto largo para Toni. V+. Guapo, muro vertical al comienzo, luego modera el ángulo. Muy bueno.



Quinto y último largo para Rubén. IV. De nuevo canalizos porosos que parece que subes por una escalera, pero donde asegurar se vuelve algo creativo. 



Son las dos y cuarto cuando nos juntamos todos en la última reunión y empezamos a organizar el primer rápel.


Bajamos fluidos y sin problemas.
Me ha gustado la vía, abierta entre otros por mi amigo Dani con Pochaco y otros. 

Al tocar suelo, después de comentar brevemente la jugada, decidimos optimizar logística e ir a por la vecina vía Los Capitanes. 


Me toca a mí arrancar, y a eso de las tres ya estoy empezando el largo. Es IV.


Segunda tirada muy aparente y estética en su arranque para Toni. V. 


Tercer largo de porosos canalizos para Rubén.



Cuarto largo para mí, tiene unos pasos finales de muro que marcan 6a. Sin problemas.



Quinto largo para Toni. IV.

Sexto y último largo para Rubén. IV.


Nos juntamos en la última reunión, son las cuatro y media pasadas. Nos ha llevado algo más de hora y media la segunda vía. 




Empezamos a rapelar como antes, coordinados en las maniobras, y de nuevo rápidamente estamos en la base. 

Esta segunda vía también me ha gustado. Buen homenaje de Iñaki Arregui y Andrés Villar a compañeros muertos en servicio de rescate.

Son las cinco y cuarto. Hemos hecho las dos vías (son fáciles y no muy largas) y rapelado en unas cinco horas en total. Nos movemos bien como cordada de tres. Otra sesión de entreno pero esta vez disfrutando vías nuevas (para Rubén y para mí, Tomi ya las conocía).

Por tiempo podríamos hacer otra vía más seguramente, pero las obligaciones familiares no nos lo permiten.
Comemos un bocado y salimos hacia abajo. 

Caminando de vuelta al coche por la pista así como durante el trayecto de vuelta a casa volvemos a hablar de la situación de restricción de circulación por las pistas. Cada vez somos más gente viniendo a disfrutar de estas montañas. De eso no hay duda. Todos los parques nacionales implantan medidas de restricción, es así. La cuestión es la arbitrariedad en algunos casos. 
No vemos que sea algo fácil de organizar, y conociendo con quién tratamos, nos parece que los montañeros y escaladores tenemos todas la de perder: no somos un colectivo de peso para que nos escuchen. Visto lo que ya sucede en el Cornión y la carretera de los Lagos hace años y ahora esto en las pistas del macizo Central y las otras del Cornión… se va a complicar mucho hacer algunas cosas de las que veníamos disfrutando.
Me pregunto para qué sirve la Federación de Montaña, si no puede influir algo más. 
Me parece que estoy perdiendo algo que me pertenecía, que formaba parte de mí y que disfrutaba desde niño, y que dudo que vaya a volver.


sábado, 23 de mayo de 2026

El despegue

Javi va a cumplir diecisiete años. Está entrando en esa edad de plenitud física en la que no se te pone nada por delante.


Hace unos años, quizá tenía doce, estuvo saliendo conmigo con la bicicleta de montaña, ya destacando por su tozudez en el apretar los pedales cuesta arriba. Una característica poco habitual en esa edad. Recuerdo a la gente con la que nos cruzábamos parando a comentar el tema. Igual pasó cuando empezó a foquear; la gente se paraba a ver aquel crío remontando las palas como si tal cosa.

La bici la dejó apartada unos años, pero ahora ha vuelto con ganas. Desde hace unos meses salimos a repetir recorridos clásicos de cerca de casa. Incluso sale él solo a veces. La BTT en Gijón es generosa en opciones y en cuestas.

Un domingo de hace unas semanas me dijo que quería salir, pero además que quería subir al Fario. Esta es la cumbre del concejo, más lejana y por tanto la salida más dura de entre las normales.

Elegí para este objetivo la ruta de subida por la Olla, el cementerio, valle de Rioseco, peña de los Cuatro Jueces, y de esta ya a la cima del Fario. El desnivel acumulado ronda los 850 metros. Son relativamente pocos kilómetros en la subida, unos 18. Tiene repechos por encima del 20%. Con todo, este recorrido es más suave que otras alternativas al mismo destino. Luego el descenso viene a ser otros tantos km por otra vertiente.

La bajada sería por el Bosque de pinos hasta el collado con el Montedeva, de aquí hacia Caldones por la cuesta de la Radio, y de aquí abajo hacia Vega y volver a casa por la pista del Parque Fluvial.

La subida fue muy bien. Javi tiró de mí en los tramos que ya conocía, y yo le fui diciendo que guardara fuerzas que la cosa era larga… 

Llegamos a la cumbre del Fario por debajo de las dos horas, que no está nada mal. La bajada fue laboriosa en su primera parte por la cantidad de barro y charcos. Después de esto disfrute total  en el bosque.


A la semana siguiente volvemos a salir, esta vez a por la clásica del Picu Sol. Ruta más corta y explosiva. Aquí ya llegó antes que yo a cumbre. De vuelta para casa me comentaba que le está gustando de nuevo la bicicleta de montaña, y que además le gusta más subir que bajar… (igual que a mí).


Un auténtico placer compartir estas salidas con mi hijo. En breve me costará seguirle el ritmo. Y estaré encantado. Está iniciando el despegue. La vida sigue.


sábado, 16 de mayo de 2026

Retirando en la Rabadá al Picu

Pensando en planes para el verano, el otro día recordaba una retirada de la Rabadá-Navarro en la Oeste de Urriellu. 


Buscando en el ordenador me di cuenta de que he traspapelado varios años de fotos… el caso es que contacté con mi amigo Juaco Piñera, compañero en aquella retirada, y me ha mandado un buen lote. 

Me ha tocado bajarme varias veces de esta pared imponente, unas veces de más arriba que otras, casi siempre por lluvia (Rabadá, Directísima) aunque otras por frío (otra vez distinta Directísima) o por cansancio y horario (Cuélebre)…

En aquella ocasión el día antes habíamos escalado la Este por la Amistad con el Diablo en un día perfecto. 



Al día siguiente, sin embargo, en la Oeste nos tocó bajarnos desde la reunión 7, la del rápel de la Guitarra, tras la Gran Travesía: la lluvia meona ya empapaba esa caliza perfecta y empezaba a patinar a pesar de su adherencia mítica. 









Aunque ya habíamos hecho lo difícil de la vía, por encima quedaba mucho aún, y un largo más y ya sería más complicado retirar si la cosa se ponía más torcida. Decidimos tirar para abajo. Recuerdo que unos largos por detrás venía Willy Bañales con clientes, ellos aguantaron un rato más y terminaron saliendo por arriba… 

Opino de siempre que de las retiradas uno suele aprender más que de los triunfos; en esta ocasión íbamos bien de horario y de lo demás, pero el cielo dictó su ley. Bajarse  de esta tapia en mitad de la nube fue el aprendizaje del día (en esta ocasión nos bajamos por la Gizon).

Cómo me ha gustado volver a ver estas fotos! Y qué jóvenes nos veo! Grande Juaco, gracias!

viernes, 8 de mayo de 2026

Triplete por Vegacervera

Viernes, 1 de mayo 2026
Toni Suárez Ramón y Rubén Díaz 
“Días de vino y rosas”, 140 m, V+
“Merendero atómico”, 140 m, V
“Summertime”, 100 m, 6a


La previsión meteorológica era inestable, así que la opción leonesa ganó enteros. Hacía muchos años que no escalaba en las Hoces de Vegacervera y nos pareció buen plan para hacer unos cuantos largos, mayormente en autoprotección. 
Toni tiene hechas muchas vías por aquí así que nos dejamos liderar por él.
A las nueve y pico aparcamos al lado de un par de furgonetas en las que aún están durmiendo. Está fresco a la sombra y se ven bastantes chorreras de agua por las paredes, pero confiamos en que con el sol la cosa atempere y seque. Seleccionamos el material y salimos hacia las paredes.
Desde el coche apenas caminamos cinco minutos de carretera llana y ya estamos remontando hacia el pie de vía elegido para empezar en la pared de El Filandón.

Primera vía “Días de vino y rosas” (140 m, V+)

Croquis sacado del blog La Garafa

En el pie de vía sorteamos el comienzo entre los tres y le toca a Rubén.
Son las diez de la mañana cuando empieza la escalada.



Primer largo guapo para entrar en materia. 
El segundo largo es para Toni y ya tiene la clásica sección de las Hoces, en adherencia y con separación entre chapas: marca V pero no te gustaría escaparte cuando tienes la chapa a tiro, pero la anterior ya está tres metros por debajo de los pies…



El tercer largo me toca a mí, terreno amable de IV con múltiples opciones de aseguramiento. Por no leer el croquis con atención me paso del puente de roca donde luego veré que teóricamente se monta reunión y continúo unos diez metros más para montarla sobre friends.


Cuarto largo; vuelve el turno de Rubén, unos pasos de muro más verticales con chapas y pronto monta reunión sobre un puente de roca con cordinos y maillon. 



Terminamos la vía contentos. Son algo menos de las doce. Iniciamos rápeles por la vía vecina “Santa imagen”: en tres rápeles estamos en el pie de vía sin incidencias.
Recogemos las cosas y destrepamos hasta la carretera para acercarnos al pie de vía de la segunda vía elegida.

Segunda vía, “Merendero atómico”.

Croquis sacado del blog La Garafa

Tenemos encima una cordada en el tercer largo, pero que va muy lenta: ya estaban en el segundo largo cuando nosotros estábamos en el tercero de nuestra primera vía y creo que aún los vamos a alcanzar…
Le toca a Toni por turno. Empieza a escalar a la una de la tarde. El primer largo es estético con unas fisuras atractivas. Levanta unos cuarenta metros. 


Segundo largo me toca a mí, va por terreno más variado e indefinido. Fácil de asegurar y tiene unos cincuenta metros.
El tercer largo es una transición de III por entre arbustos y bloques. Encima está todavía la otra cordada iniciando el cuarto largo. Cuando llegan Rubén y Toni decidimos que vuelva a tirar yo para ahorrar maniobras de cambios de cuerdas. Llego junto a la pareja de segundos y me acomodo junto a ellos mientras su primero completa la vía. Llegan Toni y Rubén y tenemos que esperar un poco hasta que salen. Toni ya ha hecho la vía, así que nos deja disfrutar la última tirada a nosotros: echamos a suertes entre Rubén y yo quién tira el último largo y me toca a mí. Cuando han levantado unos quince metros los chavales de la otra cordada (de Gijón y de Pravia) arranco yo.
Es un largo muy guapo de roca estupenda con fisuras más o menos continuas. Llego a la reunión superior con la otra cordada aún por allí, pero ya saliendo andando a por los rápeles de la Levitación.


Llegan los colegas, ponemos las zapatillas y recogemos las cuerdas. Son las dos y media.  
La vía está bien en conjunto, siendo los mejores el primero y el último largos.
Salimos por los hitos que marcan la dirección de los rápeles, la otra cordada anda perdida por encima en mitad de las gradas. 



Rapelamos en tres veces, con bastante trabajo por el viento que se ha levantado. 
Al tocar suelo, son las tres y cuarto, con mucha tarde por delante yo sugiero hacer la Levitación pero decidimos ir hasta las mochilas en el otro pie de vía a comer y beber algo antes de empezar la tercera vía del día.

Tercera vía “Summertime”

Croquis sacado de la guía de M.A. Adrados

Tras comentar algo la jugada decidimos hacer una vía de dos largos que tenemos justo encima. Se trata de “Summertime”, 100 m, 6a.

De nuevo Toni que la conoce nos la deja a nosotros. Por turno le toca a Rubén. Primer largo de casi cincuenta metros con varias secciones de placa técnica de moverse, muy guapo. Especialmente fino la zona de la tercera chapa.



Hay que pisar bien y fiarte.
El segundo largo es para mí, cincuenta metros muy buenos, especialmente una sección de canalizos donde hay que colocarse bien. Asegurando a los amigos disfruto de las vistas. 



Dos rápeles y al suelo de vuelta.


Son algo más de las cinco de la tarde. Se comenta hacer otra vía aunque sea más sencilla, pero decidimos dejarlo por tener los pies algo machacados. El tipo de escalada predominante en las Hoces nos los castigó especialmente.

De camino de vuelta paramos a tomar una cerveza en Cármenes, donde coincidimos con la colectiva del Torrecerredo, que van a pasar los tres días del finde pateando la zona, qué buen ambiente.


Al final terminamos haciendo tres vías, casi 300 metros en diez largos, con 8 rápeles. 
Estupendo sitio las Hoces de Vegacervera. Volveremos.