LA MONTAÑA COMO PASIÓN, COMO ESCENARIO INFINITO SOBRE EL QUE DISFRUTAR INTENSAMENTE DE LA VIDA,
DONDE ESCALAR, ESQUIAR, PEDALEAR, CORRER, CAMINAR...
DONDE LOS AMIGOS, EL ESTILO Y LAS FORMAS CUENTAN, Y MUCHO

jueves, 11 de abril de 2024

Grand Tourmalet en familia

Semana Santa 2024 Esquí familiar y con amigos en Grand Tourmalet. Macizo Neouvielle.
La previsión meteorológica era terrible. Una profunda borrasca barría la península con fuertes precipitaciones y viento muy intenso. Hasta el día previo dudamos si suspender el viaje. Vamos con Rafa y familia, así que aunque no esquiemos demasiado el plan va a ser entretenido.
Viajamos el miércoles hasta Bayona para dormir allí y llegar el jueves pronto para aprovechar el día de esquí. Al llegar a la estación nos encontramos con que la previsión de viento hace que sea muy probable que cierren. Es temprano así que decidimos ir hasta Cauterets a ver si allí pinta mejor la cosa. Al llegar el panorama es similar. Frustrados por no esquiar nos vamos de vuelta hasta Luz y desde allí hasta Gavarnie. El día está raro. A ratos chispea y no hace frío. Salimos paseando sin grandes expectativas hacia el circo. Los niños a su aire y los mayores charlando. Se me va la mirada hacia los Astazús donde lo pasamos tan bien hace años.
Poco a poco la nieve va aumentando en el camino entre los árboles. Rafa y yo decidimos acelerar a ver cuánto nos queda. Llegamos al mirador del hotel.
El paisaje impresionante. Se ven bastantes cascadas resistir a pesar de las temperaturas altas. Damos la vuelta para encontrar a las chicas: están bien cerca, pero prefieren regresar al encuentro de los niños que han quedado más atrás. Nos reagrupamos y continuamos de tertulia hasta los coches. Hemos pasado bien la tarde.
Volvemos a Luz y nos instalamos. El apartamento está fenomenal, es un duplex completo. Realmente bien. Aprovechamos la piscina y hasta la sauna. Está lloviendo intensamente, pero la previsión para el día siguiente no es del todo mala: el viento irá bajando a lo largo del día. El viernes madrugamos y subimos a la estación. Apenas 15 minutos de coche y estamos aparcando.
Hoy el día está feo de nubes, pero subimos arriesgando que nos cierren el enlace con La Mongie, que es la parte más interesante del dominio. El día va aguantando y nos deja esquiar hacia la Mongie, aunque las pistas altas están cerradas por viento. Los niños lo pasan pipa dando saltos en el snowpark. Paula y yo más tranquilos a nuestro aire, pero sin parar de esquiar en todo el día.
Aunque las condiciones tanto de nieve como meteorológicas no fueron buenas, apuramos las pistas hasta el cierre. Volvemos al apartamento a descansar y disfrutar de la comida y la compañía. Esta noche nieva bastante. El sábado madrugamos de nuevo: Amanece despejado y vemos la nieve fresca cerca.
Subimos pronto y volvemos a disfrutar un muy buen día de esquí. Hoy hay algo más de gente, pero desde luego no molesta en las pistas y no hay colas en los remontes. Apurada de nuevo la jornada hasta la última hora. Acabamos con las piernas bien exprimidas.
La estación es preciosa y la oferta de pistas azules más que conveniente para nuestro plan familiar. Quizá para gente que esquíe más fuerte convendrá más carga de nieve, para poder aprovechar los numerosos fuerapistas. Hemos estado prácticamente solos, sin colas en ningún remonte. El paisaje alpino del macizo de Neouvielle le da un gran encanto. Nos han quedado pistas pendientes para futuras visitas. El apartamento perfecto, muy recomendable. Luz Saint Saveour un pueblo bonito y con todos los servicios. El plan con los amigos ha quedado redondo. Lo hemos pasado fenomenal.

martes, 2 de abril de 2024

Educación plaquera

Sábado 23 Marzo 2024 Valle de Pedrosa Rubén Díaz
El invierno parece que no nos deja subir al monte. Las condiciones meteorológicas inestables, con subidas y bajadas de temperatura, precipitaciones lo mismo de nieve que de lluvia, hacen que plantearse actividades de escalada en montaña sea poco recomendable. El esquí tampoco parece buena idea. Pensando en roca nos planteamos una visita a Pedrosa, donde hace tanto tiempo que no voy.
El valle de Pedrosa es un sitio precioso de la vertiente leonesa de la cordillera Cantábrica. Cuenta con innumerables vías de estilos variados, pero lo que venimos buscando son las opciones de varios largos, donde predomina la placa de adherencia técnica. Este estilo es bastante habitual en León.
Nada mejor que revisitar estas líneas clásicas para darse cuenta de que escalar es difícil, y desde luego no sólo cuestión de fuerza.
Escalamos todo el tiempo en el sector "Escalera Mecánica".
Hicimos las vías siguientes: "Salmonete"+"Escalera mecánica" (V+,6a),60 m. "Joder con el cursillista" (IV+,6a+), 60 m. "BEAV 903" (6a,IV+), 60 m. "Tienes caspa en los zapatos" (V+,IV+,6a), 90 m. "Chuminorris" (V+,6a), 90 m
Llevamos todo el día solos, nos da por pensar que hayan comenzado las restricciones por nidificación. Más tarde confirmamos que efectivamente así es, esa misma semana... Lo que viene siendo delinquir involuntariamente.
En algún largo comprobamos la gran adherencia de los pies de gato en estos movimientos de levitación. También hubo tramos cortos de escalada más de muro o hasta alguna pequeña panza.
Volvimos al coche con los pies algo tocados. Unos 350 metros de escalada plaquera de calidad en once largos, más siete rápeles. Precioso sitio el valle de Pedrosa.

lunes, 25 de marzo de 2024

Somiedo en la ventisca

Sábado 9 de marzo 2024 Puerto de Somiedo, Putracón (1.909 m) y Peña Salgada (1.979 m) desde el Puerto de Somiedo (1.486m) Nando del Pozo, Carlos Cabo, Luis
El invierno cantábrico es efímero. Cada vez más. Llegó el único temporal de nieve del invierno, y tampoco fue grande. Pero sí nos ha dado carga suficiente para intentar algún ascenso de Cordillera. A pesar de caer directamente sobre el suelo seco. La previsión para el fin de semana daba mucho viento además de nieve, pero con todo decidimos arriesgar. El destino Somiedo desde el Puerto. Yo no conocía estas cumbres pero Nando y Carlos sí y las vendían como fáciles y recomendables, así que para allá que fuimos.
La carretera de camino estaba un poco justa ya, y el cielo cerrado también. Coincidía este día con la excursión colectiva del Torrecerredo que iba también a Somiedo, destino pico Mocoso. Cuando nos vimos tomando el café de camino y les dijimos nuestro objetivo decidieron cambiar de cumbre hacia la Salgada también ellos.
Qué guapo es aparcar contra la nieve! No hizo falta la pala pero por poco. Nieva mientras nos preparamos. Carlos y Luis vienen un poco retrasados así que arrancamos a por la primera montaña nosotros dos solos. Salimos del pueblo por una pista nevada de contornos desdibujados por la acumulación blanca inconsistente: polvo seco. Vamos remontando con poca visibilidad pero intuyendo el sol cerca, la capa de nube no era gruesa. El viento arrecia por momentos.
Giramos hacia la izquierda ganando altura y con pendiente mayor. La nieve se va endureciendo hasta el punto de poner cuchillas.
No vemos nada en mitad de la ventisca pero terminamos alcanzando un collado donde el viento es realmente fuerte. Aquí quitamos las tablas y ponemos crampones para el último tramo hasta la cumbre.
A los pocos minutos nos hacemos un selfie de cima con un tremendo viento aderezado de nieve en la cara.
Volvemos al collado pero decidimos salir caminando el primer tramo ante la total falta de visibilidad; blanco arriba, blanco abajo, y rachas de viento fuertes para aliñar. Después de perder algo de altura sí nos calzamos las tablas y disfrutamos de unos pocos giros sobre una nieve estupenda.
Llegamos a un collado intermedio en el momento en que abre el sol. Vemos subir a dos figuras que al encontrarnos son Carlinos y su colega. Nos saludamos, comentamos la jugada, y seguimos todos juntos ahora hacia Peña Salgada, más al Este.
Ahora tenemos huella de la colectiva del Torre. Son unas quince o veinte personas, unos en raquetas, los más, y otros pocos en esquíes.
El cielo está más azul pero el viento racheado fuerte se mantiene. Y sigue nevando a ratos. Nos cruzamos con el grupo que viene de bajada y continuamos subiendo. La nieve se va poniendo dura de nuevo y unido esto al viento, decidimos dejar las tablas para el tramo final y volver a hacer cumbre con piolet en mano. Carlos y su colega prefieren salir desde ahí ya para abajo. No han traído cuchillas ni crampones. Los metros finales son dolorosos con el viento castigándonos la cara con perdigones blancos.
Segunda cumbre del día en mitad de la ventisca. Felices.
Volvemos hasta los esquíes. Salimos girando con cuidado. Al perder altura disminuye el viento y podemos pasarlo mejor. Adelantamos a la colectiva y nos desviamos a la izquierda a ganar otra loma que nos deje pegar unos cuantos giros más, ahora ya sí al sol.
El tramo final más tumbado pero aun así llegamos esquiando hasta el mismo coche. Estupendo.
Una cerveza en el Coronel, el bar del pueblo, charleta con los amigos, y vuelta para casa temprano con una sonrisa en la cara. Gran día de montaña Cantábrica.

sábado, 16 de marzo de 2024

Incertidumbre necesaria

"My mindset on this has always has always been that if you're looking at going to climb something, and you know 100 percent that you're going to be able to climb it, then it's not worth your time. You should pick something harder, that you think you probably can't do. And as long as you have enough of a margin of safety and a plan to get out if it doesn't work, then I think that's how we grow as climbers. And the special thing about climbing is that it gives you an opportunity to wake up and look at something and wonder if it's possible. And then actually go there and find out if it is for you or not."
Alan Rousseau. Alpinist 84. Invierno 23-24. "Mi mentalidad en esto siempre ha sido que si estás pensando en ir a escalar algo, y sabes al 100 por 100 que vas a ser capaz de escalarlo, entonces no merece la pena tu tiempo. Debes buscar algo más difícil, que creas que probablemente no puedas hacer. Y mientras tengas suficiente margen de seguridad y un plan de retirada en caso que no funcione, creo que es así como crecemos como escaladores. Y lo especial de escalar es que te da la oportunidad de despertarte y mirar hacia algo, y preguntarte si será posible. Y después ir allí de verdad y averiguar si es o no para ti." Este número me ha llegado con cierto retraso, pero una vez recibido, una vez más confirmo que realmente merece el precio. Un cierto grado de incertidumbre es esencial para que la experiencia sea completa.

jueves, 7 de marzo de 2024

Una cerveza cara

Viernes tarde. 1 de marzo 2024. Nando
En medio del invierno, intentamos hacer lo que tantas veces: aprovechar la tarde del viernes para esquiar un rato. Foquear hasta donde nos dé tiempo y después pegar unos giros apurando la luz. Aprovechar la tarde.
Al llegar al puerto observamos que a pesar de las recientes nevadas, el aspecto de las montañas es muy irregular. Se ven zonas totalmente peladas por encima de otras bien cubiertas. Ha debido de nevar con mucho viento. La temperatura y el cielo no tiene tampoco buena pinta. Salimos con poco convencimiento desde el puerto hacia el Cellón. Las torres de tendido eléctrico y el solitario aerogenerador que han plantado recientemente afean el comienzo, pero una vez superados ya estamos en paisaje de montaña.
El cielo amenaza con empezar a nevar (o lo que es peor, llover) en cualquier momento, así que ya vamos resignados a ir hasta donde se pueda sin objetivo concreto. Remontamos las primeras lomas observando por dónde subir y por dónde bajar más tarde, evitando las zonas peladas. La nieve nos da buena sensación, aunque está claramente húmeda, serán las ganas.
Antes de lo que nos gustaría tenemos que dar por terminada la subida. Por dos factores: por un lado estamos entrando en la cota de la nube y empieza a nevar, con lo que la visibilidad se reduce. Por otro lado y lo que es peor, se corta la continuidad de nieve en los tramos superiores y tendríamos que quitar tablas tanto para seguir subiendo como para bajar después...
Resignados a dejarlo antes de lo previsto, en un collado aún antes de mitad de la subida nos quitamos las pieles, apretamos las botas, y salimos para abajo intentando disfrutar en la medida de lo posible.
Al poco rato ya estamos en el coche. Y al poco rato ya en El Ruchu, comentando con el paisano la malísima temporada de nieve, mientras nos tomamos una cerveza muy cara y muy poco merecida. No cara por lo que nos cobran, sino por subir a Pajares a tomarla con tan poco esquí... Con todo, como siempre, concluimos que nos merece la pena.

viernes, 23 de febrero de 2024

Sálvese quien pueda

El próximo miércoles 28, a las 19:30 h en el salón de actos del Club Torrecerredo, entrada libre hasta completar aforo. Disfrutaremos (estoy seguro de ello) de la presentación del libro de Angel Castro.
Conozco a Angel hace más de treinta años. Uno de mis primeros recuerdos de escalada es estando en Quirós, encontrarme con Angel y con Mon escalando con Gelu hijo (un guajín de aquella) y con Kike Montes (también un guajín de aquella)... A lo largo de los años hemos coincidido muchísimas veces en el monte, compartiendo escaladas en ocasiones. Estoy seguro de que su presentación y por supuesto su libro me van a gustar. Editado por Alberto Boza desde Ediciones Cordillera Cantábrica: https://www.edicionescordilleracantabrica.com/ Nota: La presentación estuvo muy entretenida. El libro me lo he leído en dos sentadas, muy entretenido en general. Algunos relatos son realmente buenos.

lunes, 19 de febrero de 2024

Hirondelle

Escalar para mí, como para mucha gente imagino, es un conjunto de unas cuantas cosas. Desde luego no es solo el mero ejercicio físico, o los grados y los números. En realidad, va acompañado de muchas más cosas que me hacen evocar vivencias o soñar con ellas por adelantado.
A la hora de plantearme una vía, la inspiración suele venir por su estética, por su historia, por su estilo, pero desde luego también por su nombre.
Ya sea de escalada deportiva o una línea en una pared en montaña, desde que empiezas a pensar en ella, a soñar desde casa o desde el pie de vía, ya sea cuando ya la estás peleando, o después, cuando ya la has hecho (o te has retirado fracasando), su nombre siempre me ha parecido importante. Y siempre me ha influido que los nombres fueran inspiradores. El Rescate emocional, Amistad con el Diablo, London Wall, El Ruiseñor, Manantial de la noche, Antimateria, Océano sin límite, Directa americana, Rosa de Mayo, Espolón Marley, el Gaube, Rojo libanés, El Reino de León, la Fiesta de los Biceps, el Jardín de las nueces… Unas hechas, otras por hacer. Es cierto que también tengo recuerdos estupendos de vías con nombres infames, como el espolón Soplapollas en las Oseras por ejemplo. Pero cuando has estado soñando tiempo con una escalada, su nombre para mí también importa, y si es bonito pues mejor.
El fin de semana pasado estuve por dos veces en el sector de la Canal de Otura. La cuesta y la distancia de la aproximación son más que merecidas para el sitio: vías de estilo variado, vistas bonitas, ambiente tranquilo. Además los dos días he coincidido con gente que hacía tiempo que no veía, bastantes años en algún caso, y me ha encantado encontrármelos de nuevo en la roca.
Dentro de las vías que hicimos, varias de ellas muy buenas, para mí destacó sin duda un 6c de unos treinta metros de recorrido, sobre una roca excelente, con secciones de movimientos muy guapos. Después de escalarla, cuando buscábamos la siguiente a intentar, me fijé en su nombre en la guía y se completó la sensación que ya tenía: se llama Hirondelle. Ese nombre es para mí realmente evocador y me traslada de forma inmediata hasta la aérea arista Este de las Grandes Jorasses.
El nombre completó el efecto que ya había causado la escalada. En este caso, a posteriori, el nombre lo redondeó. Los nombres de las vías importan.