LA MONTAÑA COMO PASIÓN, COMO ESCENARIO INFINITO SOBRE EL QUE DISFRUTAR INTENSAMENTE DE LA VIDA,
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jueves, 15 de octubre de 2026

Pilar Sur de Peña Redonda

Lunes 12 octubre 2026
Peña Redonda (1.836 m), Pilar Sur, vía “15 años en el olvido” (140 m, 6a)
Rubén y Toni


Pequeños tesoros.

Hay zonas de la Cordillera que se quedan más olvidadas. Esto suele suceder cuando están más lejos, o bien las carreteras son peores, o son menos atractivas por cumbres. Así hay algunas que, incluso siendo casi centrales, apenas las visito. Ejemplos claros son los puertos de Piedrafita y de Vegarada, con vecinos tan transitados como Pajares o San Isidro.

Es por gente inquieta como Antonio, que tiene tanto escalado por aquí que ya busca las rarezas, que se presentan este tipo de oportunidades. Ya me había pasado el croquis hace meses y este lunes festivo cuadramos para ir a probar suerte. Y no nos defraudó.

El puerto de Vegarada no tiene acceso asfaltado desde el Norte. Hay que cruzar a León por Pajares y luego circular un buen rato por esos valles roqueros primero y de camperas después. Una vez llegados al alto, circulando ya por pistas, con dos horas conducidas, bajamos dirección Asturias un buen tramo hasta coger un desvío que nos lleva hasta la collada Caniecha. El sitio es precioso. Peña Redonda se levanta alpina invitando a los escaladores. Dejamos el coche en mitad de la campera.
La aproximación es corta y entretenida: identificar las cumbres a la vista se nos hace difícil desde este ángulo poco habitual.


La vía de nuestro objetivo fue abierta por Chechu Rosas y amigos, y se ve bien clara ya desde lejos: el arco característico del primer largo es muy evidente. 

Hoy no echamos a suertes quien arranca delante; me dejan a mí. El croquis sugiere llevar talla 4 de friend, así que viendo la fisura me preparo para ese tipo de escalada. El largo es muy guapo y con una roca excelente. Tiene algunos seguros fijos, puentes de roca y clavos, y entre ellos se deja asegurar muy bien. No coloco nada grande, así que esa referencia del croquis será para más arriba.









El segundo largo lo tira Toni, tiene una roca tremenda y un escalar muy guapo. Hay algunos puentes de roca lazados y permite colocar alguno más, junto con friends. Toni hace también del tirón el pequeño destrepe que nos deja en la base del largo tres.





En el tercer largo ya vemos desde abajo que pedirá ese friend grande mencionado en el croquis. Rubén resopla un poco en el paso tipo Off-width marcado de 6a pero resuelve bien. Los friends que traemos se quedan pequeños para el tamaño de fisura: haría falta un 4 de Camalot. Luego estira más cuerda de lo indicado en el croquis, y monta reunión sobre bloques ya en la arista.




Para terminar tiro yo unos metros más de cresta que ya nos dejan en terreno de desencordarse.



La vía tiene solo cuatro largos, pero tanto la escalada en sí, la calidad de la roca, como el emplazamiento de esta cumbre y las vistas a trescientos sesenta grados para mí forman un conjunto muy completo. Nos ha gustado.

Después de recoger los trastos y comer algo seguimos unos metros más por la cresta. Tal y como indica Chechu en el croquis la cumbre todavía queda lejos. En un punto que nos parece el mejor, comenzamos a bajar destrepando por viras y canales, poco evidentes. En unos minutos llegamos a los prados.


En media hora estamos de vuelta en el coche, admirando el paisaje que nos rodea. Tras comentar la situación entre nosotros y consultar con un par de ganaderos de la zona, decidimos bajar por la pista hacia el norte, hacia Rioaller, Casomera y Collanzo. La pista es larga y estrecha en algunos puntos y el desnivel es grande (sobre todo recordando la agónica subida en bicicleta hace unos años) Cerveza y para casa.



Otra vía más en cordillera, quizá sea ya más de coleccionistas, pero para mí totalmente recomendable: enhorabuena a los aperturistas.


viernes, 2 de octubre de 2026

Quirós a doble cuerda

Domingo 27 septiembre
Quirós con Rubén y Toni

Primera parte el Sendero de la Mantis (100 m, 6a+), El Llano (150 m, V+/6a)


Sabemos que nos conviene más hacer deportiva de apretar un poco, pero siempre terminamos buscando la forma de hacer más largos en vertical… 

Quirós, sitio mágico que ha caído algo en el olvido, pero que sigue guardando escaladas de gran calidad para el que se acerque.

Ya de camino habíamos pensado el plan: traemos cuerdas finas y algunos friends. Vamos a intentar entrar desde abajo, desde el Escambellado y levantar hasta arriba. El sendero de la Mantis cumple los requisitos pero ya nos habían dicho que algunas zonas estaban demasiado tomadas por la vegetación. En cualquier caso, podíamos seguir por alguna de las otras desde las terrazas de la Candela o el John.

Aproximación corta y cómoda incluso para ser Quirós, prácticamente llana. 

Echamos a suertes los turnos y le toca comenzar a Rubén, luego yo y más tarde Toni. Dejamos abajo las mochilas y subimos las zapatillas en el arnés.

Primer largo del Sendero de la Mantis, V+ guapo, buena roca.

Segundo largo de apenas quince metros cruza un bosquecillo, será III o IV. Como no se homologa me dejan seguir delante a por el tercero.

Tercer largo por la variante, muy guapo, 6a+, pasos de leer un poco, más de pisar bien que de hacer fuerza. Algún separado entre chapas que acortó con un allien.



Desde aquí salimos andando entre encinas hasta la terraza de la Candela. La segunda parte de la Mantis es un auténtico bosque en su comienzo, así que nos vamos a por El Llano. Puede que hayan pasado 25 años desde la última vez que hice esta vía, Rubén quizá más, y Toni al menos diez… 

Primer largo de El Llano, IV+ para Toni, nuestra cuarta tirada. Buena roca, pasos clásicos.


Segundo largo, V+, Rubén resuelve el paso de fisura sin apenas mirar, colocando un friend. Muy guapo.




Tercer largo para mí, V+/6a, variado de estilos y formas,

Cuarto y último largo, nuestro séptimo, 6a para Toni. Vertical de buen canto, uno no para de pensar en lo muy bien que escalaban los antiguos, porque esta vía ya tiene unos cuantos años…  como que más de cincuenta.


Tres rápeles y llegamos a las terrazas debajo del arranque del Espolón mágico, desde aquí después de recoger las cuerdas bajamos la canal que nos lleva (con algunos resbalones!) hasta el pie de vía donde habíamos dejado la mochilas.


Nadie en el Ventolín, ni en la zona de la Amarilla, ni las placas de El Trigo, ni zona del John, Paloma, Candela… todo vacío para nosotros un buen domingo de septiembre. Será temas de modas, seguro que algunos estarán haciendo cola en algún sector de Morcín…


A comer a casa


miércoles, 16 de septiembre de 2026

Espolón Oeste al Neverón del Albo

Viernes 11 septiembre 2026
Con Antonio
Neverón del Albo (2.434 m), Espolón Oeste (250 m, IV+)


Hacía tiempo que teníamos esto en la cabeza. Esta zona de los Picos, tan cerca y a la vez tan olvidada. 

Como en las últimas ocasiones en esta zona, contratamos un taxi que nos acercara a Pandébano para las siete y media de la mañana en Sotres. Al arrancar caminando, un poco antes de las ocho, el cielo está muy nublado y las paredes que podemos ver están chorreando agua. Empezamos a caminar algo mosqueados porque no era esta la predicción. 




La subida hasta Vega Urriellu se nos da bien y la hacemos en algo menos de una hora y cincuenta minutos. Por el camino cruzamos a un buen número de guiris que vienen de bajada. También adelantamos a algunos. Da la sensación de que hay más extranjeros que nacionales.
En el refugio cargamos agua y yo saludo a Íñigo; hacía ya unos cuantos años que no charlábamos. Nos ponemos al día de familia, hijos y demás, un placer.
Salimos hacia nuestro destino ahora ya con cielos despejados. La roca de la zona del Neverón del Albo más mojada que el resto; me decía antes Íñigo que ahí se engancha la nube a veces y moja, aunque alrededor esté todo seco. Adelanto bastante gente llegando a la Corona del Raso. Luego sigo a ritmo hasta la Horcada Arenera. Me encuentro en forma hoy. Toni viene con más calma.




Veníamos dudando como objetivo para hoy entre el Espolón del Lago, vertiente Este, o el Espolón Oeste, de Udaondo. Nos decantamos por el segundo, más fácil y que  además va hasta la cumbre. Queda el del Lago para otra ocasión: ganas le tenemos.


 El espolón Oeste fue abierto en el año 2000 por el incombustible Pedro Udaondo, junto con varios de los amigos con los que compartió cuerda en su edad veterana, Koldo Orbegozo, y en este caso con dos amigos más. 
La vía tiene una entidad tan evidente como línea clásica que parece increíble que haya estado sin abrir hasta estos años… según el croquis apenas tiene tres clavos en sus 250 metros de recorrido.
Desde la Horcada cruzamos por la base de las paredes de las Torres Areneras; sabemos que por aquí circulan un buen número de vías. Tenemos luego que destrepar un tramo corto pero bastante empinado de canal para llegar a la base de nuestro espolón objetivo. 
En este tramo de aproximación nos vamos metiendo en una vertiente de los Picos realmente bonita, solitaria y alpina. A pesar de estar relativamente cerca del camino a Cabrones, este no se ve. Las vistas hacia Cerredo, al Cornión y demás son espectaculares. 
Cuando llegamos al pie del espolón identificamos rápidamente la canal diedro de comienzo. En la pared de la izquierda veo algún puente de roca equipado de la vía que me reconendaba Eduardo: “Sin brocas ni vino”. Tiene una pinta buenísima pero hoy chorrea agua al menos en este primer largo, y además nos intimidan bastante las chimeneas de V+ de la salida… queda en la lista de deberes. Otra más.
Echanos a suertes quien empieza y le toca a Toni.

Estamos en una vertiente muy alpina de los Picos. Mientas aseguró observo a nuestra espalda cómo se levantan las cumbres de Dobresengos, Cabrones, Cerredo. Se ve agonizar al que probablemente sea el último helero permanente de Picos de Europa, en el Jou de Cerredo.

La vía es sencilla, son cinco largos en los que se apura la cuerda completa en casi todos ellos.


La roca no es mala (algún tramo mosquea) pero en general tampoco es buena.
Primer largo de IV+, Toni, casi 60 metros, con humedad en las fisuras. Reunión sobre friend y fisurero en pequeño hombro.




Segundo largo para mí, también de IV, casi 60 metros, con un par de pasos sobre roca fea, no veo el clavo en un diedro indicado en el croquis. Reunión cómoda en el hombro sobre dos buenos cuernos de roca. Empieza a darnos el sol.


Tercer largo de Toni, IV+, este tiene tramos más guapos. Vamos por el espolón en sol y sombra. Hay un clavo. Toni estira toda la cuerda y vuelve a montar en un cómodo hombro. 



Aquí la vía sale por una terraza hacia la derecha a coger un diedro que sube verticalmente.





Cuarto largo, de nuevo IV+, empieza con rocaza gris pero pronto empieza a flaquear otra vez. La escalada es algo más exterior que hasta ahora. Casi al final hay un clavo. Reunión sobre friend y puente de roca.
El quinto y último largo ya es una fácil trepada que con poco más de media cuerda nos posa en la cima. 


Ha sido una escalada sencilla en un ambiente espléndido. Las paredes, los jous, las aristas que nos rodean dan un ambiente muy guapo. Justo lo que venimos buscando. 
Observamos las cumbres que nos rodean, los perfiles hacia la costa, las nubes intercaladas. 









La bajada la hacemos hacia la vertiente contraria, que no conocemos. Comienza con destrepes hacia la arista izquierda y después vamos girando hacia la derecha, hasta alcanzar el pequeño collado que forma la Neverón con la cuarta torre Arenera. 



Aquí hay una instalación de rápeles con un par de clavos. Son sesenta metros completos por una canal. Nos posa en terreno más fácil. 
Desde aquí, una vez recogidas las cuerdas y el material, quitados arneses, cruzamos la pedrera hasta cortar de nuevo el camino que viene de Urriellu y por donde vinimos hace unas pocas horas.
Parada de nuevo en la Vega a comer y rehidratar. Nueva charla con Iñigo que me da recuerdos para Elías. 



La bajada va a ratos de charla y a ratos cada uno a lo suyo.
De entre la gente con la que coincido en el camino entablo conversación con una pareja, son suizos y es su primera vez por aquí. Van a pasar varias semanas escalando por la zona y me preguntan si les puedo recomendar cosas. Ya en , en su furgoneta me sacan las guías que traen y me encanta ver que para los Picos vienen con la de Boza y Guilluy.


Les recomiendo cosas por Picos, por la Hermida, Quirós, Teverga, etc. Amablemente nos bajan a Sotres, así que nos ahorramos el taxi de vuelta. Intercambiamos números de teléfono y en los siguientes días me contactan para contarme lo que hacen, y preguntar referencias. Muy majos. 

Paramos en Ortiguero a tomar una clara con limón y para las ocho y media estoy en casa. Un día perfecto.

Gijón 6:00 h
Sotres 7:30 h
Pandébano 8:00 h
Vega Urriellu 9:45 h
Horcada Arenera 11:15 h
Pie de Vía 11:30 h 
Inicio escalada 11:45 h
Cumbre 13:45 h
Pandébano 17:45 h
Gijón 20:30 h

Nos preguntaba Marcel, el suizo, mientras bajábamos en coche hacia Sotres si merece la pena caminar siete horas (más o menos eso fue entre subida y bajada) para escalar cinco largos. Nosotros respondimos automáticamente que sí. Así somos.