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sábado, 7 de noviembre de 2026

Peñas Del Prado: “Venus" más “Historia interminable”

31 Octubre 2026
Rubén Díaz
Peñas del Prado (1.883 m), vías “Venus" (230 m, V+) + "La historia interminable" (270 m, 6b,A0)


El otoño parece estar llegando: de camino a destino bajando el Pajares, el termómetro baja hasta los dos grados bajo cero cuando pasamos por Rodiezmo. Confiamos que el sol atempere un poco las cosas.

Al llegar al aparcamiento nos encontramos con Kico y parte del equipo de jóvenes alpinistas de la FEMPA. Los chicos se sorprenden al conocernos en persona a Rubén y a mí, porque hace un mes utilizaron mi reseña de la Integral del Cornión en su estupenda escalada.

Después de prepararnos salimos para arriba todos juntos de cháchara. En unos veinte minutos, ganada la collada de Aronga, Rubén y yo tiramos hacia el extremo derecho de la pared. Venimos con intención de hacer la "Venus",  mientras Kico y su gente se quedan antes. 
Yo ya hice esta vía hace bastantes años con Juaco, y la recuerdo bien guapa.
Nos pertrechamos, colgamos del arnés un chubasquero por si vuelve el frío o se levanta viento, y empiezo yo a escalar delante sobre las diez y media.


El primer largo tiene varias opciones para hacerlo: por el centro con un muro de adherencia de 6b+ que no es lo mejor para calentar... por la derecha en V+, con una pequeña panza y luego algo de placas, o por la izquierda, con un sistema de fisuras casi continuo, también en V+. La otra vez la hice por la derecha, hoy me decanto por la izquierda.



Son casi los sesenta metros sin seguros fijos, pero que ofrece excelentes posibilidades para colocar fisureros y friends de todos los tamaños.

El segundo largo le toca a Rubén: el croquis marca V+ y sabemos por lo leído (yo no recuerdo nada) que tiene algo más de navegación por muros abiertos. Comienza con una buena fisura, después con una zona de diedro/laja ancha y cuando se pone tieso y se abre, hay una chapa desde la que tienes que evolucionar ligeramente hacia la izquierda, colocando cosas en los huecos que te deja, para alcanzar tras unos quince metros otra chapa en unos pasos de adherencia para salir a la reunión. A Rubén se le atasca este paso final y lo resuelve más por la izquierda, aunque por ahí tampoco afloja mucho la cosa. Llega a la reunión tras escalar unos treinta metros.





Tercer largo para mí, más fácil y corto, muy guapo, V. Serán unos veinte metros. Tiene dos chapas, una al comienzo y otra al final, y de nuevo conviene ir tranquilo en el grado y saber colocar los trastos, o puedes sudar.




Cuarto largo, V+, en este la vía se une por unos metros con "Noches de escuela" en la segunda parte. Rubén lo conoce bien y sube bien rápido.



Nos queda nuestra tirada final, la quinta, de V+ con una chapa y algunos puentes de roca (hay otra corta final de II que no haremos). Vuelvo a tirarla yo, empieza con un tramo tieso pero con mucho canto y que recibe los friends muy bien. Después tumba y estira bastantes metros por terreno más fácil. 



Cuando llega Rubén y miro la hora veo que nos ha llevado la escalada dos horas justas.
 
Montamos rápel y para abajo: tenemos intención de escalar otra vía, así que no podemos perder tiempo; tras el cambio de hora de otoño se hace de noche sobre las siete, mejor que sobre luz luego...
En una media hora larga estamos de vuelta en el suelo con las mochilas. Recogemos las cuerdas, comemos algo, bebemos un trago, y salimos caminando por la base de la pared dirección Oeste.

Vemos a Kico y sus chicos rapelando por la zona de la collada. Continuamos después hasta alcanzar la alambrada de la collada y nos tiramos hacia la bajada que da a la base de la pared Oeste.
Continuaremos la jornada escalando a continuación "La historia interminable", una clásica de la zona. 


Son las dos en punto cuando Rubén comienza el primer largo. Aquí pasamos cierto estrés porque nos metimos mal, más a la izquierda de lo correcto, y sudó frío en una zona de roca chunga y con muy poca posibilidad para asegurar. 



Estamos ahora acompañados ahora por Kico y sus chicos en la vecina "Lobishome". 

A partir de aquí la vía fluyó sin problemas. Yo que la había hecho hace años no recordaba nada. Tiene largos muy buenos. 


El largo duro lo resolví acerando (y dudando mucho que sea el grado indicado en los croquis).





Por encima otros dos largos más estéticos.

 

Llegamos a la arista cimera en la reunión de Lobishome, apenas cuatro metros a la derecha de la de la Hidtoria. Son las cinco en punto: tres horas justas. 



Bajamos antes que los veninos y nos vamos hacia el coche, a donde llegamos con las últimas luces. 



Este día solo hubo otra cordada más en la zona, en este caso en la clásica “Lago de luna". Según nos comentó Kico era Bernabé Aguirre y compañeros. Me parece llamativo disfrutar de este paraje espectacular solo tres cordadas en un día perfecto de otoño.
Dos vías, doce largos, casi quinientos metros escalados, con sus rápeles correspondientes. Y además bien acompañados esta vez.
Estupenda jornada de escalada en esta zona de la Cordillera, tan accesible y de tanta calidad. Lujo.

  

miércoles, 28 de octubre de 2026

Otoño perezoso

 24 y 25 Octubre 2026
Sajambre
Paula, Jimena, Jose, Rita y Marta


Venimos buscando esos colores mágicos de los bosques, pero el otoño parece que se está retrasando.
Este fin de semana es la Feria de Oseja. Antes de subir a Soto hacemos una parada en la capital: al llegar al pueblo cuesta mucho encontrar sitio para el coche. Gran ambiente.
Venimos con una pareja de amigos y con una bebé de apenas cinco meses. A Paula y a mí nos preocupa que no estén cómodos, así que yo subo antes a Soto para preparar un poco la casa. Ya empieza a estar fría, pero es pequeña y se caldea rápido gracias a la chimenea primero, y a la calefacción después.


Por la tarde después de comer subimos a Vegabaño. 
Sentados tomando un café en una de las mesas exteriores del refugio, con la bebé dormida en brazos, la memoria me lleva a María, a Santi y Carmen, y a Nacho. Con ellos compartimos muchos momentos felices en estos mismos lugares. Su recuerdo nos acompaña.


También miro a Jimena, tan mayor ya (Javi no ha venido esta vez), y la recuerdo también por aquí de bebé, o de muy pequeña caminando a tropezones, o más tarde de acampada con su hermano. La vida avanza y me centro en disfrutar estas vivencias de hoy, grabarlas bien en la retina, porque con los años también las recordaré con cariño y nostalgia.
Por otro lado, Marta con sus cinco meses recién cumplidos de pura perfección, nos hipnotiza a todos, renovando el proceso.




Con los cientos de metros de altura los tonos empiezan a cambiar tímidamente a los buscados dorados, naranjas y marrones. Pero lo cierto es que hay un retraso importante.
Bajamos al pueblo con las últimas luces.






Termino el estupendo libro de Ken Follet “La caída de los gigantes” y empiezo este nuevo, recomendado por Alberto (qué buena pinta!): desde los primeros capítulos me engancha.


Al día siguiente damos otro paseo tranquilo, charlando y disfrutando de estas cosas sencillas.

Sajambre como siempre, no defrauda.



jueves, 15 de octubre de 2026

Pilar Sur de Peña Redonda

Lunes 12 octubre 2026
Peña Redonda (1.836 m), Pilar Sur, vía “15 años en el olvido” (140 m, 6a)
Rubén y Toni


Pequeños tesoros.

Hay zonas de la Cordillera que se quedan más olvidadas. Esto suele suceder cuando están más lejos, o bien las carreteras son peores, o son menos atractivas por cumbres. Así hay algunas que, incluso siendo casi centrales, apenas las visito. Ejemplos claros son los puertos de Piedrafita y de Vegarada, con vecinos tan transitados como Pajares o San Isidro.

Es por gente inquieta como Antonio, que tiene tanto escalado por aquí que ya busca las rarezas, que se presentan este tipo de oportunidades. Ya me había pasado el croquis hace meses y este lunes festivo cuadramos para ir a probar suerte. Y no nos defraudó.

El puerto de Vegarada no tiene acceso asfaltado desde el Norte. Hay que cruzar a León por Pajares y luego circular un buen rato por esos valles roqueros primero y de camperas después. Una vez llegados al alto, circulando ya por pistas, con dos horas conducidas, bajamos dirección Asturias un buen tramo hasta coger un desvío que nos lleva hasta la collada Caniecha. El sitio es precioso. Peña Redonda se levanta alpina invitando a los escaladores. Dejamos el coche en mitad de la campera.
La aproximación es corta y entretenida: identificar las cumbres a la vista se nos hace difícil desde este ángulo poco habitual.


La vía de nuestro objetivo fue abierta por Chechu Rosas y amigos, y se ve bien clara ya desde lejos: el arco característico del primer largo es muy evidente. 

Hoy no echamos a suertes quien arranca delante; me dejan a mí. El croquis sugiere llevar talla 4 de friend, así que viendo la fisura me preparo para ese tipo de escalada. El largo es muy guapo y con una roca excelente. Tiene algunos seguros fijos, puentes de roca y clavos, y entre ellos se deja asegurar muy bien. No coloco nada grande, así que esa referencia del croquis será para más arriba.









El segundo largo lo tira Toni, tiene una roca tremenda y un escalar muy guapo. Hay algunos puentes de roca lazados y permite colocar alguno más, junto con friends. Toni hace también del tirón el pequeño destrepe que nos deja en la base del largo tres.





En el tercer largo ya vemos desde abajo que pedirá ese friend grande mencionado en el croquis. Rubén resopla un poco en el paso tipo Off-width marcado de 6a pero resuelve bien. Los friends que traemos se quedan pequeños para el tamaño de fisura: haría falta un 4 de Camalot. Luego estira más cuerda de lo indicado en el croquis, y monta reunión sobre bloques ya en la arista.




Para terminar tiro yo unos metros más de cresta que ya nos dejan en terreno de desencordarse.



La vía tiene solo cuatro largos, pero tanto la escalada en sí, la calidad de la roca, como el emplazamiento de esta cumbre y las vistas a trescientos sesenta grados para mí forman un conjunto muy completo. Nos ha gustado.

Después de recoger los trastos y comer algo seguimos unos metros más por la cresta. Tal y como indica Chechu en el croquis la cumbre todavía queda lejos. En un punto que nos parece el mejor, comenzamos a bajar destrepando por viras y canales, poco evidentes. En unos minutos llegamos a los prados.


En media hora estamos de vuelta en el coche, admirando el paisaje que nos rodea. Tras comentar la situación entre nosotros y consultar con un par de ganaderos de la zona, decidimos bajar por la pista hacia el norte, hacia Rioaller, Casomera y Collanzo. La pista es larga y estrecha en algunos puntos y el desnivel es grande (sobre todo recordando la agónica subida en bicicleta hace unos años) Cerveza y para casa.



Otra vía más en cordillera, quizá sea ya más de coleccionistas, pero para mí totalmente recomendable: enhorabuena a los aperturistas.