Sábado 21 febrero 2026
Fresnidiello, Cueto Pampín, vías “Espolón la Rosa” (190 m, IV+) y “La Xana” (120 m, 6a), con Rubén
Es muy raro estar en febrero escalando en roca por estos lares. Es también muy raro que las opciones a elegir para este día fueran esta de escalar en roca, o la de ir a esquiar. Es todavía más raro que la opción crampones ni siquiera se mencionara. Estamos en un invierno muy raro. De eso no hay duda.
El Cueto Pampín es el vecino del Frenidiello. En teoría el vecino pequeño, porque es verdad que tiene menos altura de pared. Pero por otra parte, su pared derecha se levanta vertical e imponente. Nosotros venimos hoy en plan tranquilo a escalar su vía más fácil, el “Espolón La Rosa”, y si lo vemos claro, después de esta haremos otra por la que van los rápeles de la primera, esta segunda vía es “La Xana”.
Al llegar a la zona de aparcamiento para ir hacia el Fresnidiello, los ojos se nos van al Escamellao, que aunque muy descarnado de nieve, su corredor central se marca casi completo. Si hubiéramos traído botas, crampones y piolets, pensamos, no lo dudaríamos!
Arrancamos con calma la aproximación, de charla tranquila, En el Fresnidiello, la zona de “Los Buitres” y “La Conjura” está chorreando por cientos de metros de alto y decenas de metros de ancho. La parte derecha, “Separación “ y “Elixir” parecen escalables.
Echamos a suertes quien arranca y gana Rubén. Sale a por el primer largo, que no tiene mucho que comentar. Reunión montada con cordinos y maillon. Segundo largo muy fácil también, me toca a mí, buscando las zonas de roca más guapa. Reunión también montada como para rapelar. Mientras aseguro observo la vertiente norte del macizo oriental, Andara, con muy poca nieve.
Sigue Rubén estirando bastantes metros en el siguiente, que es el tercero, superando una zona más vegetal que roquera. A continuación tiro yo un largo corto, con un pequeño resalte, que me deja en otra reunión montada sobre un puente de roca.
Esto nos despista un poco respecto al croquis, pero no le damos más importancia. Por encima se levanta el mejor largo de la vía, IV grado sobre rocaza. Rubén lo hace a toda velocidad, ya se nos acaba la vía.
Salgo yo después a por el último que estiro hasta una reunión de dos parabolts que creemos es de la “Xana”. Terminada la vía comentamos que es una trepada fácil pero creemos que merece hacerla.
Parece que algo nos descuadró respecto a lo indicado en la reseña de la guía (la de Boza y Juan Luis). Miramos la hora; nos ha llevado una hora y cuarto viniendo tranquilos.
Montamos el primer rapel, corto, sin problemas. El segundo va bien, pero al recuperar cuerdas, los rizos de las cuerdas las atascan. Las dos tienen ya sus años y parece que toca jubilarlas. Subo yo escalando por los dos cabos con un Marchard pasado. Buena roca y muy fácil, llego hasta el nudo, coloco otro Marchard por encima del primero, que quito después, y sigo hasta la reunión. Rapelo de nuevo separando cabos y ahora ya recuperan bien. El tercer rapel nos deja en el suelo. Por el camino me voy fijando en los seguros que luego tendré que ir usando en el segundo de la Xana. Se ve un tramo de muro bien tieso…
Tocamos suelo, recuperamos cuerdas y paramos un rato comiendo algo y echando un trago. Luego ya nos ponemos a la faena de nuevo. Hay algo de nieve alrededor, pero la temperatura es muy agradable, casi como para escalar en camiseta.
Sale Rubén delante a por el primer largo de Xana. Es IV+ pero arranca vertical. Una chapa marca el camino, después tumba y aunque el croquis marca un clavo, no lo ve ni él delante ni yo luego de segundo. Reunión sobre dos puentes de roca buenos (hay dos espárragos de parabolt sin chapa en el mismo punto).
Por encima el largo empieza muy vertical, se ven dos chapas y más arriba otra y lo que parece un puente de roca ya más alto. Está cotado de 6a, y la descripción de la guía dice algo de dejar los seguros a tu derecha…
Salgo escalando con atención desde el primer metro, es tieso y hay movimientos con laterales e invertidas (buenas) muy guapos. Chapo la primera, sigo, chapo estirado la segunda que tiene un cintajo amarillo y que separa algo de la anterior (si te vas aquí igual tocas terraza abajo). Movimientos intensos (sobre todo para el grado marcado) y mosquetono la chapa también desde presas romas y cuando miro para arriba decido colgar a reposar y analizar la cosa… pienso para mí… joder con el 6a!
Después de recuperar un poco sigo sin problema aunque aún escalando fino por unos metros hasta la otra cinta amarilla que creía era un puente de roca, pero era un buen clavo (sin la cinta sería muy difícil de ver). Desde aquí hasta la reunión estiras otros quince metros más fáciles, con la misma roca buena que hasta ahora pero con mucho más canto. Un par de friends medianos muy buenos y llego a la reunión desde la que nos bajamos hace un rato.
Mientras aseguro voy pensando y comentando con Rubén que eso no parece 6a ni de lejos. El me lo confirma con sus apretadas.
El tercer largo sale por la izquierda, primero un puente de roca, luego canalizos, por encima hay una chapa que continúa después por una plaquita de adherencia y después vuelve a canalizos algo verticales pero de buen canto y de buen asegurar. Cuando llego le digo a Rubén que es un V+ bien guapo, como indica el croquis, pero que si el otro es 6a este no puede ser V+, y viceversa.
El ultimo largo es de IV y no tiene nada reseñable. Llega Rubén y montamos el tinglado para bajar de nuevo.
La vía nos ha llevado algo menos de hora y media.
Los rápeles esta segunda vez van fluidos y pronto estamos en el suelo, contentos, recogiendo.
Bajamos hasta la base del “Espolón La Rosa”, donde habíamos dejado la otra mochila, y de ahí para abajo tranquilamente. Al llegar al coche comemos lo que nos queda y salimos para casa. Cervecita al sol en el alto del Ortiguero. Un buen día de roca en los Picos, solos, como tantas veces, y en febrero!
Al llegar a casa, buscando información sobre la “Xana” en internet, lo poco que encuentro habla del segundo largo con dudas: o te escapas por la izquierda sin pasar las chapas, o si vas de frente será 6b+/c. Vamos, lo que a mí me pareció.
Por otra parte, viendo los cantos y donde están las chapas, dudo de que se haya abierto desde abajo; quizá abrieron más por la izquierda y equiparon después eso luego recto desde arriba.
Visita satisfactoria al Cueto Pampín, habrá que volver, a ver si me atrevo con alguna de las de Edu por la derecha, la “Kronos” o la “Soldados de fortuna”: tengo que entrenar.

















































