Me he leído del tirón el libro de Silvia Vidal.
Me ha gustado mucho.
Boza me lo recomendó hace tiempo a mí, yo lo recomiendo ahora por mi lado.
Casi siempre, los libros de montaña y escalada que más me gustan, son como este de Silvia Vidal. Aunque relata en detalle sus expediciones y escaladas, y explica muy bien detalles y cosas técnicas incluso para gente ajena al mundillo, sin embargo apenas le da importancia a los grados de dificultad de lo que hace (a pesar del nivelazo).
Silvia Vidal centra su narración en los aspectos más difíciles de transmitir; los de las sensaciones, las inquietudes y los sentimientos. Los vividos en la montaña y los vividos en casa, relacionados también con la salud, con el amor y con la amistad.
Además explica en detalle las enormes odiseas que afronta antes de llegar al pie de vía, y también después de terminar la escalada para regresar sin dejar rastro de su paso. Y todo esto en total autonomía, incomunicada con el exterior, ya sea yendo sola o con sus compañeros.
Con lo rápido que uno se siente solo y aislado en el monte, aunque apenas estés a unos pocos kilómetros de pueblos o carreteras, cuesta imaginarse la intensidad de la sensación estando como Silvia, sola durante meses en algunas de las regiones más remotas del planeta. Tremendo.
Compromiso total, aventura al máximo y desde el respeto absoluto por el estilo y por el entorno.
Silvia Vidal es una aventurera con mayúsculas. Y además lo cuenta bien. Difícil de mejorar.
Muy recomendable.

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